El Alma tras Emequia
La música me ha traído tantas cosas buenas que todos los días encuentro una razón para agradecer que exista. La de hoy es haber conocido a Alma, artista que plasma su sensibilidad en ilustraciones delicadas y hermosas. Ella primero descubrió mi música y a continuación yo descubrí su arte, le encargué una ilustración que preside mi estantería de libros y ella me mandó otra más que luce encima del piano en casa de mis padres.
Este año le he hecho un par de encargos y ella los ha realizado con esmero y cariño, como siempre. Y además me ha enviado este retrato mío, que me encanta y creo que me representa en toda mi intensidad.
No paro de decirlo: hay gente por ahí trabajando mucho, mostrando su arte al mundo, haciendo de él un lugar más tolerable y menos hostil. Lo que sale del corazón y se hace con ilusión y dedicación es lo que realmente nos explica como seres humanos.
Gracias, Alma, por crear.